Siempre es maravilloso poder ir a la otra punta del mundo a observar una avifauna exótica, aún y así, habitualmente nos perdemos las especies de aves que nos rodean y todas tienen su encanto. Qué decir de la abubilla, el cuco, el jilguero u otros como las currucas, joyitas miniatura o con colores tan vistosa como las lavanderas cascadeñas…
Tenemos un buen repertorio al ladito de casa, únicamente hay que ser pacientes y observar, una a una las diferencias y aprender a valorar lo que tenemos. Yo el primero. ¡¡Estoy en ello!! 😉















































